martes, febrero 28, 2006

LA FUNCIÓN DEL ARTE- EDUARDO GALEANO

Diego no conocía la mar. El padre, Santiago Kovadloff, lo llevó a descubrirla.

Viajaron al sur.

Ella, la mar, estaba más allá de los altos médanos, esperando.

Cuando el niño y su padre alcanzaron por fin aquellas cumbres de arena, después de mucho caminar, la mar estalló ante sus ojos. Y fue tanta la inmensidad de la mar, y tanto su fulgor, que el niño quedó mudo de hermosura.

Y cuando por fin consiguió hablar, temblando, tartamudeando, pidió a su padre:

— ¡Ayúdame a mirar!

9 comentarios:

Sr. Santana dijo...

seria maravilloso que fuera tan simple pedir que nos abran los ojos ahh seria tan maravilloso que asi fuera

un abrazo luna lunera

La Luna dijo...

Un saludo Jorge, Galeano tiene la virtud de transmitir cosas bellas.

Ana dijo...

Fascinante tu blog :)

Me sentí como si fuese el niño y me volví a enamorar de la mar...

Te leo.

Ana

Harker dijo...

Te recomiendo un libro...tal vez lo hayas leído, es fantástico y te transporta muuucho tiempo atrás.

Se trata de "El misterio del solitario" de Jostein Gaarder.

Un auténtico filósofo, para mí es otro Saint-Exupery.

La Luna dijo...

Buscaré el libro para leerlo Harker, soy una viciosa de la lectura, y no he leído ese.
Gracias.

Mel.la dijo...

Me hace pensar en mi padre, descubrió el mar a los 7 años de la mano de su abuela.

Te copie el poema de Galeano en mi blog. Perdona.

Yo Creo Creo dijo...

Mi humilde opinion, tomando en cuenta la pasion que tenia Galeano por los oprimidos, es que el nino del cuento era ciego. Por otro lado creo que el arte no se emparenta con ayudar a mirar dado que no se mira sino que se siente.

Tania Rodríguez dijo...

Yo creo lo mismo que Yo Creo Creo

Melisa Montoya dijo...

El niño considera que su padre tiene más sabiduría que el y por ese motivo le pide que lo ayude a mirar... el padre tiene más amplia su frontera indomita, por lo tanto más sabiduría y la entendimiento.